BARBARIDADES DE LOS BUENOS

BARBARIDADES DE LOS BUENOS

Notapor SENTO el 8 de Septiembre, 2007 - 13:38 h.

Guerra Civil Española (1936-1939) Actualizado el 27 de agosto de 2003
La Guerra Civil no es un hecho aislado, sino que es la consecuencia natural de la inestabilidad y caos que se produjo durante los años de la República junto con la falta de voluntad de convivencia que se daba entre todos los partidos políticos. Todos lo querían todo, y para los demás, nada. Y ello nos lleva sólo a ...... la GUERRA. El gobierno republicano contó con la ayuda de la Unión Soviética a cuyo fin destinó un apoyo de imagen que se manifiesta en imágenes como la de la madrileña Puerta de Alcalá. La guerra Civil fue una lucha entre militares (se sublevaron 4 generales con mando de división o asimilados de los 21 existentes, el 80% de los generales de brigada no se sublevó ni el 70% de los coroneles y tenientes coroneles, así como menos del 50% de comandantes) y civiles (millones estuvieron a favor y millones en contra). Veamos los siguientes apartados:
Depuración y censura (se aclara en la página de diccionario).
Religión en la zona republicana.
Represión y crímenes en la zona republicana.
Breve listado a título de muestra de la libertad y democracia en la zona del Frente Popular: 1936 -1937 -1938 -1939
El propio Azaña, presidente de la República, escribió:
"... había gobiernitos de cabecillas independientes en Puigcerdá, La Seo, Lérida, Fraga, Hospitalet, Port de la Selva, etc. Debajo de eso, la gente común, el vecindario pacífico, suspirando por un general que mande, y que se lleve la autonomía, el orden público, la FAI en el mismo escobazo".
Añade también Azaña, presidente de la República: "... Cuando empezó la guerra, cada ciudad, cada provincia quiso hacer su guerra particular. Barcelona quiso conquistar las Baleares y Aragón, para formar con la gloria de la conquista, como si operase sobre territorio extranjero, la gran Cataluña. Vasconia quería conquistar Navarra; Oviedo, León; Málaga y Almería quisieron conquistar Granada; Valencia, Teruel; Cartagena, Córdoba. Y así otros. Los diputados iban al Ministerio de la Guerra a pedir un avión para su distrito, "que estaba muy abandonado", como antes pedían una estafeta o una escuela. ¡Y a veces se lo daban! En el fondo, provincianismo fatuo, ignorancia, frivolidad de la mente española, sin excluir en ciertos casos doblez, codicia, deslealtad, cobarde altanería delante del Estado inerme, inconsciencia, traición. La Generalidad se ha alzado con todo. El improvisado gobierno vasco hace política internacional. En Valencia, comistrajos y enjunques de todos conocidos, partearon un gobiernito. En Aragón surge otro, y en Santander, con ministro de Asuntos Exteriores y todo. ¡Pues si es en el ejercito! Nadie quería rehacerlo, excepto unas cuantas personas, que no fueron oídas. Cada partido, cada provincia, cada sindical, ha querido tener su ejército. En las columnas de combatientes, los batallones de un grupo no congeniaban con los de otro, se hacían daño, se arrebataban víveres, las municiones..... "
"En Valencia, todos los pueblos armados montaban grandes guardias, entorpecían el tránsito, consumían paellas, pero los hombres con fusil no iban al frente cuando estaba a quinientos kilómetros. Se reservaban para defender su tierra. Los catalanes en Aragón han hecho estragos. Peticiones de Aragón han llegado al gobierno para que se lleve de allí las columnas catalanas. He oído decir a uno de los improvisados representantes aragoneses que no estaba dispuesto a consentir que Aragón fuese "presa de guerra".... En los talleres, incluso en los de guerra, predominaba el espíritu sindical. Prieto ha hecho público que mientras en Madrid no había aviones de caza, los obreros del taller de reparación de Los Alcázares se negaban a prolongar la jornada y trabajar los domingos....Después del cañoneo sobre Elizalde, en Barcelona, no quieren trabajar de noche. Valencia estuvo a punto de recibir a tiros al gobierno cuando se fue de Madrid. Les molestaba su presencia porque temían que atrajese los bombardeos. Hasta entonces no habían sentido la guerra. Reciben mal a los refugiados porque consumen víveres. No piensan que están en pie gracias a Madrid." ("Velada en Benicarló", Azaña).
Son palabras ¡del propio presidente de la República!
La republicana Clara Campoamor lo relata así en 1937en "La revolution espagnole vue par une republicainne": "Solamente en la Casa de Campo se encontraban de 70 a 80 cadáveres cada mañana. Un día, el gobierno hubo de confesar que había 100 muertos"
En mayo de 1937 estalló una guerra civil interna entre socialistas y comunistas, de un lado, y trotskistas del POUM y anarquistas del otro. Guerra civil con muchos crímenes que evidencia lo que hacían a los católicos y derechistas si eso se hacían entre ellos. Para colmo, Juan Negrín, ministro de Hacienda, con la aquiescencia del socialista Largo Caballero envía a la Unión Soviética el oro del Banco de España, que nunca será recuperado, pese a que todas las compras de armamento lo fueron al contado.
DEPURACIÓN REPUBLICANA EN LA GUERRA.- Con el apoyo de los periódicos y con su cese ratificado en la Gaceta (actualmente Boletín Oficial del Estado, BOE) fueron cesadas, depuradas y enviadas al desempleo numerosas personas en empresas privadas y en la administración sólo por su condición política, religiosa o social o por supuesta desafección al régimen. Además, ser publicados en la Gaceta los nombres de los depurados les hacía blanco directo de las checas, paseos o de otras represalias. El Decreto de 21 de julio de 1936 del gobierno republicana cesaba, es decir, depuraba a todos los empleados públicos que fueran notoriamente enemigos del régimen Dichos conceptos eran tan vagos que servían para expulsar de la administración por el mero hecho de ser de derechas o católico, o sencillamente, ser enemigo de un cargo público importante y afectó a trabajadores de ayuntamientos, correos, telefónica, juzgados, bancos, guardia civil y resto de organismos. Nadie que se escandalice de la depuración franquista puede ni debe sentir lo mismo por esta acción republicana, salvo caer en la pura hipocresía. El 21 de agosto de 1936 se aprobó un decreto que permitía al Consejo de Ministros republicano cesar, es decir, depurar aún en el caso de que no se pudiera decretar como enemigo del régimen a una persona. Que fue ampliada aún más por un decreto de octubre de 1936.
Religión en la zona republicana.
En la zona Nacional se produce una recuperación de la práctica religiosa, que contrasta con la zona republicana o roja, en la que se prohíbe el culto, se destruyen las iglesias o se trasforman en almacenes, se asesina a católicos, sacerdotes y monjas y se expropian de las propiedades eclesiásticas. Todo ello con destrucción de millares de obras de arte de incalculable valor, pedidos para siempre. En las páginas sobre la República y guerra se muestran cientos de datos sobre crímenes de milicianos y milicianos contra la libertad religiosa.
Fueron asesinados por miembros del bando republicano y por motivos religiosos:
- 13 obispos (Nieto, de Sigüenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borrás, de Tarragona; Esténaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).
- 4184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.
- 2365 religiosos.
- 283 monjas.
A parte fueron asesinados varios miles de personas no tanto por razones políticas sino religiosas.
"Nadie que tenga buena fe y buena información puede negar los horrores de esta persecución. Que el número de sacerdotes asesinados haya sido de dieciséis mil o mil seiscientos, el tiempo lo dirá. Pero que durante muchos meses y aun años bastase el mero hecho de ser sacerdote para merecer la pena de muerte, ya de muchos tribunales más o menos irregulares que como hongos salían de los pueblos, ya de revolucionarios que se erigían a sí mismos en verdugos espontáneos, ya de otras formas de venganza o ejecución popular, es un hecho plenamente confirmado. (Salvador de Madariaga, Ensayo de Historia Contemporánea, Buenos Aires, 1955)
Información a modo de ejemplo en la página sobre la cultura religiosa en Valencia monumental. También se puede ver en la Gaceta de Madrid, como la de 17/10/36 en la que el gobierno republicano del Frente Popular se incauta la iglesia de las Salesas Reales de Madrid para el Ministerio de Justicia, apropiándose igual los objetos de culto.
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Represión indiscriminada por el Frente Popular: incluida la clase trabajadora y maestros. No hay clases sociales para la represión del Frente Popular.- Está extendido el supuesto de que las víctimas de las milicias republicanas eran capitalistas y religiosos, respetándose al pueblo trabajador. Aun cuando ello nunca debiera servir de justificación para el crimen, hemos de resaltar que es falso, y como muestra un botón. Veamos las muertes políticas en un pueblo medio de una provincia típica de la zona republicana. Así, vecinos de un pueblo como Carlet (Valencia) murieron asesinados de entre sus vecino 5 personas de profesiones liberales (ingeniero, médico, veterinarios y oficial notaría), 6 industriales y propietarios, 1 guardia civil, 2 religiosas (Teresa Rosat Balasch y Josefa Romero Clariana de 61 y 65 años de edad), el secretario del ayuntamiento (Alfonso Pellicer Vanaclocha), ¡¡10 labradores!! (José García García, 18 años; Salvador García Ferrer, Eduardo Hervás Bello, Bartolomé Borrás Monzó, José Peris Vanaclocha, Ernesto Peris Vanaclocha, José Miguel Lacuesta, Francisco Montesinos Pérez, Andrés Primo Casp y José Casanovas Arlandis), 2 albañiles (José Picó Vanaclocha por ser de Acción Católica, y José Quiles Tomás), 1 maestro (Eduardo Primo Marqués), 1 zapatero (Virgilio Pellicer Vendrell), 1 ama de casa (Trinidad Hervás Martínez, de 38 años) y el ordinario del lugar (José Fabra Sanz). Como se ve el colectivo más castigado es el de los labradores. (Datos obtenidos y ampliables en "La represión en la retaguardia republicana, País Valenciano, 1936-1939", de Vicent Gabarda Cebellán, editado por Edicions Alfons el Magnànim y la Insticució Valenciana d'Estudis i Investigació").
Los crímenes producidos durante la Guerra en la que ella misma se llamaba zona roja son millares, por lo que son de imposible enumeración, existiendo numerosa bibliografía al respecto, incluso con listado de víctimas. Serían ejecutados en la zona republicana entre 60.000 y 75.000 personas (unos 25.000 en la zona nacional). En Madrid fueron asesinados por el Frente Popular unas 17.000 personas (sólo en noviembre de 1936 en Madrid fueron asesinadas 6.775 personas). Pero detallemos, y sólo unos cuantos de los crímenes producidos en la actualmente llamada zona republicana, entonces llamada roja: Al margen de la cantidad había un lamentable instinto criminal en el empleo de la checa.
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Breve listado, a título de muestra, de la libertad y democracia en la zona del Frente Popular.
SENTO
 

Re: BARBARIDADES DE LOS BUENOS

Notapor Juanam el 4 de Mayo, 2018 - 9:58 h.

La afección por hongos puede llegar a ser muy molesto. Una de las causas de la cándida es la infección de pitiriasis versicolor.
Juanam
 
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